En un contexto normal, una persona sana respira con un patrón regular y realiza, en reposo, de 15 a 20 respiraciones por minuto. Ante la sospecha de estar presenciando un paro cardiorrespiratorio, observá con atención la respiración de la víctima. La misma puede presentarse de la siguiente manera:
Este tipo de respiración es interpretada erróneamente en muchos casos y ocasiona el retardo en el inicio de las maniobras y la activación de los equipos de rescate. Sin embargo, es una señal de alarma y puede ser sinónimo de un paro cardíaco.
