Los temblores postoperatorios son una reacción más común de lo que muchos pacientes imaginan. Pueden aparecer en los primeros minutos o incluso durante la primera hora después de salir del quirófano, y suelen generar preocupación si no se está preparado para entender su causa.
Estas sacudidas involuntarias del cuerpo no siempre responden al frío, aunque la sensación térmica puede estar presente. De hecho, los temblores postoperatorios suelen ser producto de una combinación de factores: un leve descenso de la temperatura corporal durante la cirugía, el efecto de ciertos medicamentos anestésicos y la propia respuesta fisiológica del organismo al estrés quirúrgico. El cuerpo, al despertar, está adaptándose nuevamente a su equilibrio interno, y esta transición puede manifestarse de ese modo.
Aunque puedan resultar molestos, en la mayoría de los casos son temporales y no representan un peligro. El anestesiólogo está capacitado para identificarlos, aliviar los síntomas y aplicar medidas preventivas si el paciente presenta factores predisponentes.
Cada detalle cuenta cuando se trata de tu bienestar. Por eso, en cada etapa de tu atención, desde que entrás al quirófano hasta tu recuperación, estamos ahí para acompañarte.
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