Una amigdalectomía es una intervención quirúrgica donde se extirpan las amígdalas de forma completa cuando estas son muy grandes y dificultan la respiración o el sueño (apnea obstructiva), o bien cuando se presentan episodios frecuentes y recurrentes de amigdalitis (infecciones).
Por lo general, esta cirugía la suelen hacer los otorrinolaringólogos y dura entre 30 minutos y una hora.
Esta operación de amígdalas se realiza través de la boca y se utiliza anestesia general en cualquiera de sus modalidades (inhalatoria, endovenosa, etc.). Esto significa que el paciente se mantendrá cómodamente dormido y seguro durante todo el procedimiento mientras el anestesiólogo controlará sus constantes vitales, el pulso, la tensión arterial, la oxigenación y la dosificación de anestésicos.
Luego, en el postoperatorio el paciente tendrá un delicioso consuelo: podrá degustar helados que ayudarán a aliviar el dolor y reducir la inflamación.