Desde la Asociación Entrerriana de Anestesiología, Analgesia y Reanimación compartimos algunos consejos para los pacientes que deben someterse a una operación y son consumidores de tabaco.
Cualquier momento es bueno para dejar de fumar. Pero el período perioperatorio es uno de los momentos en los que el paciente se muestra más dispuesto a modificar hábitos nocivos, por encontrarse más susceptible ante el hecho de estar enfermo. Al cesar el tabaquismo de forma previa, se reduce el riesgo de complicaciones respiratorias y complicaciones vasculares. Pero si continuamos sin fumar, además mejoraremos la cicatrización de la herida y la consolidación ósea.
Siempre, su anestesiólogo le recomendará dejar de fumar, y si realmente lo desea, puede derivarlo a un centro de ayuda o a su médico de cabecera. Todo lo que va a encontrar son beneficios, ya no solo para el momento de la intervención sino para el resto de su vida.
Por esta información y una suma de beneficios adicionales para el perioperatorio, recomendamos con énfasis concurrir a la consulta preanéstesica.